cabecera

ESTUDIO DEL ANTIGUO EGIPTO EN CHILE













Por Cristián Alamos



Muchos de los avances de la egiptología moderna se deben a la iniciativa y curiosidad del grupo de científicos que acompañó a Napoleón en la famosa campaña de Egipto, a finales del siglo XVIII. Pero quizás el aporte más destacado fuera el de Champollion, erudito francés experto en lengua copta, quien dedicó años de su vida a descifrar la piedra de Rosetta, estudiando una de las copias que Napoleón ordenara sacar de ella, tras su casual descubrimiento en julio de 1799 por el oficial francés Bouchard.

En Grenoble y Paris, Jean Francois Champollion se concentraría en descubrir las relaciones entre la escritura griega, la demótica y la jeroglífica, lenguajes en el que, sobre la famosa piedra, se había tallado un mismo texto.

Doscientos años más tarde, al adentrarnos en el estudio del lenguaje egipcio, lo primero que llama la atención es su extremadamente larga historia. Son 4.500 años que pueden dividirse en cinco etapas:


  • Egipcio Antiguo: utilizado durante las Dinastías I a VIII, entre los años 3.000 a 2.135 AC aprox.
  • Egipcio Medio: el clásico corresponde a la Dinastías IX a XII (2.135 - 2.000 AC), y el post clásico a las Dinastías XIII a XVIII (2.000 - 1.300 AC).
  • Egipcio Tardío: Dinastías XVIII a XXIV (1.550 - 715 AC).
  • Demótico: 715 AC a 470 DC.
  • Copto: siglos tercero a décimosexto. Aún hoy se sigue utilizando en ritos religiosos de la Iglesia Copta, e incluso se habla entre ciertos grupos de Coptos cristianos.

Se estima que el egipcio Antiguo y el Medio estarían bastante cercanos al lenguaje hablado de sus respectivos períodos, y ciertamente al dialecto utilizado por la familia real o el de la ciudad capital. De hechos ambos períodos son similares, con algunas diferencias menores en el sistema verbal. El egipcio Medio se siguió utilizando como lenguaje escrito hasta el Imperio Nuevo (dinastía XVIII), si bien el lenguaje hablado había sufrido importantes cambios en su estructura.

El egipcio Tardío refleja el lenguaje hablado del Imperio Nuevo y las últimas dinastías, si bien después de la dinastía XXI la escritura monumental se transformó en algo parecido al egipcio Medio.

Aunque el egipcio ha sido enseñado generalmente como un lenguaje único, aislado, la verdad es que pertenece a la gran familia Afro-Asiática, que cuenta con ramas como la berebere, semítica y la misma egipcia, cada una de las cuales se subdivide en lenguajes diferentes. No es extraño encontrar palabras en egipcio con evidentes raíces comunes en otros lenguajes afro-asiáticos. Por ejemplo, la palabra egipcia ("calcular"), la hebrea hasab ("calcular, considerar") y la árabe hasaba ("calcular").

En el curso de estos 4 y medio milenios, el egipcio ha sido escrito de cuatro maneras claramente diferenciadas:

  • Jeroglífico ("tallado sagrado"): las formas reflejan claramente lo que representan. Generalmente están talladas en piedra, pero a veces se encuentran en papiros, especialmente en textos religiosos.
  • Hierático ("sacerdotal"): escritura cursiva que se usaba con lápiz en papiros, de uso temprano (desde la primera dinastía). Es extraño encontrarla tallada en piedra.
  • Demótico ("popular"): es una escritura tardía (desde el siglo VII AC) derivada de la hierática, pero mucho más abreviada. Usada para documentos del día a día y obras literarias.
  • Copto (derivada de la palabra griega "Egipto"): la escritura es griega, pero con letras adicionales derivadas del demótico.

La escritura egipcia sirvió de inspiración para el griego y el romano. De hecho, muchos signos jeroglíficos y hieráticos se usaron en el antiguo escrito fenicio de Byblos (2.000 AC aprox) que luego derivó en los lenguajes occidentales.


El Sistema de Escritura Egipcio


El sistema de escritura egipcio se basa en logogramas, que son signos que representan palabras. Por ejemplo, el signo w representa el sol, y puede ser leído de manera diferente según el contexto: "sol", "el dios Ra", "día", "el día x (del mes)", etc. Esta manera de significar el mundo es simple en conceptos concretos, como casa, agua, hijo, etc. Pero ¿qué pasa con conceptos abstractos, como vida, alma, transformación, y otros? Para estos casos, los egipcios usaban palabras que sonaban de manera similar (es decir, que tenían las mismas consonantes en su raíz) para significar otras palabras que no podían ser "dibujadas".

Así, el signo que describe a la "boca" (que se pronuncia r) era usado como la preposición "a" (r). El escarabajo (hprr) era usado para escribir "convertirse en, llegar a ser" (hpr). A estos signos, que eran usados por su pronunciación similar antes que por su significado pictórico, se les llama signos fonéticos.

A continuación presentamos una lista con los signos básicos del alfabeto egipcio, su transliteración, su significado pictórico y su valor según nuestro alfabeto occidental (cómo se pronunciarían utilizando las letras de nuestro alfabeto, teniendo claro que esta pretensión tiene cierto grado de inexactitud).


Hay que aclarar que el valor fonético exacto de las consonantes egipcias es en muchos casos desconocido.

Las inscripciones jeroglíficas pueden ser escritas de derecha a izquierda (lo más común), pero también de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha. La dirección de los signos, en estos casos, está normalmente al revés. Para entender en qué dirección leer, uno debe fijarse hacia dónde se dirigen las caras de las aves, animales o personas. Con algunas excepciones, los jeroglíficos deben leerse de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo.


Los Determinativos


En el lenguaje jeroglífico no existen espacios entre las palabras, ni puntuación. Uno debe basarse entonces en la gramática para dividir frases, párrafos y capítulos. El uso de determinativos ayuda bastante en la separación de las palabras. La mayoría de las palabras tiene uno o más determinativos semánticos al final. Estos determinativos siguen a palabras escritas de cualquier manera (logográfica o fonética).

Por ejemplo, la palabra sÅ¡, más el determinativo "papiro" significa "documento, escrito" ().

La misma palabra sÅ¡ más el determinativo "hombre" significa "escriba" .

Cuando una palabra no tiene un significado claro, el determinativo permite sugerir una interpretación.

Los determinativos indican un significado pero no deben pronunciarse. A continuación presentamos algunos ejemplos de determinativos comúnmente usados:




La Construcción de Frases


El lenguaje egipcio medio no tiene artículos. El sujeto sÅ¡ puede ser traducido como "un escriba", "el escriba" , o sólo "escriba". El egipcio medio coloquial probablemente contenía artículos, pero estos son raramente encontrados en los textos, excepto cuando reflejaban el lenguaje hablado en cartas, documentos legales o incluso en tumbas, en alguna escena donde se escribieran conversaciones de personas de nivel social inferior.

Cuando el egipcio quería decir algo, presentándolo como un hecho (fuera verdadero o no), el elemento iw era usado de manera indispensable. Este elemento se ubica siempre al inicio de la frase, y en el caso de frases verbales, es seguido por el verbo principal de la frase.

El orden de las palabras en egipcio es fijo, y así como el español, no se puede cambiar la secuencia de las palabras sin afectar dramáticamente el significado de la frase ("el niño mordió al perro"). El egipcio es, de hecho, bastante más rígido que el español en el orden de las palabras, lo que, a la hora de traducir frases largas y complejas, constituye un desafío importante.

La frase donde se afirma un hecho es quizás la más simple, pero es la base para muchos otros tipos de frases, por lo que es importante revisar brevemente cómo se construye. La secuencia de palabras debe seguir siempre el mismo orden: la partícula iw, el predicado verbal, sujeto y finalmente adverbios o frases adverbiales, si es que hubiera alguna. Los adverbios o frases adverbiales relatan detalle sobre la circunstancias: describen la manera, las causas, motivos, calidad, lugar, tiempo, etc. Veamos el sgte ejemplo:


"El hombre habla en la casa"

La partícula iw señala el inicio de la oración. 2) El predicado verbal señala la acción del sujeto. 3) Sujeto que realiza el verbo. 4) Información adicional, en este caso indicando lugar/dónde. Si bien esta es una frase sencilla con una fácil traducción a nuestro sistema de lenguaje español, no hay que pensar que eso implica cierto primitivismo en el lenguaje egipcio. De hecho, este contiene una gramática muy compleja y sutilezas imposibles de honrar adecuadamente con el español u otros lenguajes modernos.


Conclusión


Luego de un asomo tan breve a la escritura jeroglífica egipcia, es normal quedarse con más preguntas que respuestas. El estudio sistemático de ella demanda años de dedicación, varios de ellos solamente en aprender los miles de signos y logogramas que, según su contexto y ubicación, pueden tener significados muy diversos.

Sin embargo, frente al agobio que una empresa de este tipo puede traer a quien comience el estudio, quizás el mejor antídoto es recordar las palabras de J. F. Champollion durante su estadía en París cuando, con sólo 17 años, sin empleo y obsesionado por el desciframiento de los textos de la piedra de Rosetta, le escribe a su hermano mayor: "todos los días mi diccionario se vuelve más gordo; el autor, mientras tanto, se vuelve más delgado". Pero después de 7 años de dura investigación, Champollion publicó frente a la Academia Francesa su completa interpretación de los jeroglíficos egipcios, que terminaría con 1.800 años de silencio de esta fascinante escritura.

Bibliografía


  • James E. Hoch, "Middle Egyptian Grammar", Benben Publications, 1997
  • James P. Allen, "Middle Egyptian", Cambridge University Press, 2000
  • E.A. Wallis Budge, "Egyptian Language", Barnes & Nobles Books, 1993