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ESTUDIO DEL ANTIGUO EGIPTO EN CHILE













: Padres de la Egiptología :

Dominique Vivant Denon
(1747-1825)



Es el primer estudioso al que podemos calificar como egiptólogo, pero su labor fue más propia de un artista. Se le podría definir como un hombre de mundo y, por permitirnos un juego de palabras a costa de su nombre, bien podemos decir que era un bon vivant . Frecuentaba los salones de las distintas cortes europeas, en las que se le apreciaba y a cuyas mujeres era enormemente aficionado. Su habilidad como dibujante le valió ser nombrado miembro de la Academia. Su pluma era tan fiel para el dibujo como hábil para la escritura, como demuestra su obra Le point de lendemain , que es fama escribió en tan sólo 24 horas a causa de una apuesta y que se considera la novela corta más delicada de su género. (No estaría completo este rápido bosquejo de su rica personalidad si omitiésemos que su pluma, fuese la de dibujante o la de escritor, fue célebre en su tiempo como vehículo para la pornografía y, al parecer, con entera justicia).

Vivant Denon formaba parte del grupo de sabios ante los que Napoleón Bonaparte descubrió sus ambiciosos planes: conquistar Egipto.

Es sabido que Bonaparte viv√≠a fascinado por la figura de Alejandro Magno. Ante sus gestas, las suyas le parec√≠an palidecer, y Europa se le quedaba peque√Īa por momentos. As√≠, Egipto era el primer paso de su plan imperial, que no se detendr√≠a hasta conquistar la India. Y a Denon lo conoc√≠a por mediaci√≥n de Josefina.

¬ŅPor qu√© involucraba en sus planes a un grupo de sabios? Podr√≠amos argumentar que estamos en la esfera del Siglo de las Luces, y, sobre todo, que Napole√≥n querr√≠a estar informado de cuanto le pudiese resultar √ļtil pol√≠tica o militarmente. Esto justificar√≠a reunir a miner√≥logos o ge√≥metras, pero lo cierto es que convoc√≥ tambi√©n a poetas y pintores. Buscaba el prestigio de las artes, pero, sin duda, lo quer√≠a como testigo de la gesta que esperaba lograr. Esto explica que unos 175 sabios acompa√Īasen a sus 34.000 soldados en las bodegas de aquellos 328 buques de guerra con que parti√≥, que, junto con m√°s de 2.000 ca√Īones, albergaban el material cient√≠fico m√°s perfecto y avanzado de su √©poca.

Durante el largo a√Īo que dur√≥ la campa√Īa de Egipto ocurrieron hechos decisivos para la historia de la egiptolog√≠a. El primero queda apuntado: la llegada de verdaderos intelectuales y no de simples viajeros que se interesan por el Antiguo Egipto. El segundo ser√≠a la serie de monumentos y documentos que lograron reunir, entre los que se encontraba ni m√°s ni menos que la piedra de Rosetta, y que dieron lugar a la fundaci√≥n del Instituto Egipcio, en El Cairo, en el que se hicieron vaciados y copias de todo el material. Pero lo m√°s relevante quiz√° fue la actividad de Dominique Vivant Denon, fascinado ante el espect√°culo que se presentaba a sus ojos, que era incapaz de comprender, pero s√≠ de valorar y de registrar con su pluma con todo detalle. A lo largo de la campa√Īa, Denon madrugaba para explorar monumentos que dibujar, dibujaba a caballo, descansando, incluso comiendo... Se dice que en el fragor de la batalla su atenci√≥n pod√≠a quedar atrapada por alg√ļn edificio, inscripci√≥n, estela... y su pluma comenzaba a retratarlo, ajena a todo. Hay que indicar que el dibujo de Denon era escrupulosamente fiel a su modelo; no se permit√≠a deformar po√©ticamente lo que ve√≠a, tal vez por el respeto que le infund√≠a aquel viejo mundo tan nuevo para √©l. Levant√≥ detallada acta de su mirada. Se calcula que realiz√≥ unas 40.000 l√°minas de cuanto se ofreci√≥ a su vista. Hoy algunas de ellas tienen un valor inestimable, porque son el √ļnico vestigio que nos queda de monumentos destruidos despu√©s de la estancia de Denon; un ejemplo de esto es su dibujo de la capilla de Amenofis III, en Elefantina.

La campa√Īa de Egipto fue un fracaso militar. Napole√≥n abandon√≥ a su ej√©rcito en Egipto y huy√≥ en un barco; un acto de inteligencia estrat√©gica o una vil deserci√≥n, seg√ļn atendamos a la versi√≥n de los hechos francesa o a la inglesa. Su ej√©rcito fue obligado a entregar a los ingleses de Nelson cuanto hab√≠an saqueado (que ellos llamaban coleccionar ). Pero Denon volvi√≥ con algo que ofrec√≠a un material precioso para los investigadores: sus dibujos ofrec√≠an, con la mayor exactitud imaginable, lo que hab√≠an visto sus ojos.

Al volver de Egipto reuni√≥ sus dibujos y notas, redact√≥ un relato e hizo grabar laminas, siendo m√°s tarde publicado como Voyage dans la Basse et Haute Egypte (1802), dedic√°ndoselo a Bonaparte y causando una inmensa sensaci√≥n. Nombrado el mismo a√Īo director de diversos museos, entre ellos el futuro Museo del Louvre, extiende poco a poco sus adjudicaciones para convertirse en responsable de bellas artes bajo el Imperio Napole√≥nico. Acompa√Īa a Napole√≥n en varias campa√Īas y enriquece los museos franceses con objetos tomados en el extranjero. Despu√©s de la batalla de Waterloo, se ve obligado a restituir la mayor parte de estas obras de arte.

Por otra parte, los sabios franceses hab√≠an hecho copia de todos los ejemplares que despu√©s se quedaron los ingleses a causa de la capitulaci√≥n (y que hoy est√°n en el British Museum ). Este material, junto con los dibujos de Denon, nutri√≥ la que ser√≠a obra fundacional de la Egiptolog√≠a , los 24 vol√ļmenes de la Description de l'√Čgypte (1809-1813).

La Description ofreció a los ojos europeos un mundo cuyo pasado explorar. Los investigadores, avezados en los primeros métodos de investigación que habían aprendido de Winckelmann (el padre de la Arqueología ) en las excavaciones de Pompeya, estaban ansiosos por aplicar lo aprendido en un nuevo campo y, en este caso, encontraron en Egipto uno que excedería en sus enigmas y capacidad de fascinación a cualquier otro. La Description era, como indica su nombre, una descripción tan detallada como era entonces posible. Nada más. Y nada menos. Presentaba un vasto campo de investigación, pero no ofrecía explicaciones, instrumentos, respuestas... con que abordarlo. Se ignoraba casi todo: cronología, costumbres... El principal obstáculo, con todo, lo constituía aquella incomprensible escritura jeroglífica con que estaban tapizados todos los monumentos y que llenaba innumerables papiros. Para superar esta barrera entraría en escena la gran figura de la egiptología: Jean François Champollion.

Denon se retira en 1815 para retomar el grabado y dedicarse a sus colecciones particulares. Muere en Paris el 27 de abril de 1825 con setenta y ocho a√Īos de edad